jueves, 30 de julio de 2015

"Netiqueta" joven para redes sociales

  • 1) Pide permiso antes de etiquetar fotografías subidas por otras personas. 
    Puede ser que a pesar de estar publicadas online no sea conveniente estar etiquetado para alguien.
  • 2) Utiliza las etiquetas de manera positiva, nunca para insultar, humillar o dañar a otras personas.
    Ayuda a crear el ambiente agradable y de confianza que a todos nos gusta compartir.
  • 3) Mide bien las críticas que publicas. Expresar tu opinión o una burla sobre otras personas puede llegar a vulnerar sus derechos e ir contra la Ley. 
    La libertad de expresión termina donde comienzan los derechos de los demás. La injuria, la calumnia y otras acciones contra el honor o la intimidad son delitos.
  • 4) No hay problema en ignorar solicitudes de amistad, invitaciones a eventos, grupos, etc.
    Si lo hacen contigo, no insistas ni pidas explicaciones.
  • 5) Evita la denuncia injusta como SPAM para no perjudicar a quienes hicieron comentarios correctos.
    La información abundante, interesante y veraz es un tesoro.
  • 6) Usa las opciones de denuncia cuando esté justificada la ocasión.
    Realizar acusaciones a la ligera o de manera injusta genera desconfianza y enfado.
Cuida la privacidad de las demás personas:
  • 7) Pregúntate qué información de otras personas expones y asegúrate de que no les importa. 
    En ocasiones contamos aspectos de nuestra vida con otras personas o de la vida de los demás sin tener en cuenta cómo les puede afectar que eso se sepa. Respeta la privacidad de los demás como te gustaría que respetasen la tuya.
  • 8) Para etiquetar a otras personas debes hacerlo sin engaño y asegurarte de que no les molesta que lo hagas.
    Cuando etiquetas a alguien estás aportando mucha información que además, en muchos casos, se propaga de forma inesperada e incómoda.
  • 9) No puedes publicar fotos o vídeos en las que salgan otras personas sin tener su permiso, como regla general. 
    La imagen (fotografía, vídeo…) de cada cual es un dato personal y el derecho a decidir cómo se utiliza le pertenece a esa persona en exclusiva.
  • 10) Antes de publicar una información que te han remitido de manera privada, pregunta si lo puedes hacer.
    En las redes sociales, la información circula con demasiada velocidad de un lado a otro y lo que es privado se puede convertir en un secreto a voces.
Contribuye al buen ambiente de la Red:
  • 11) Facilita a los demás el respeto de tu privacidad e intimidad. Comunica a tus contactos, en especial a los nuevos, cómo quieres manejarlas. 
    Deja claro tu criterio para que lo puedan respetar diciéndoles qué cosas no admites como, por ejemplo, que reutilicen fotos que puedan ver en tus álbumes privados, que te etiqueten sin permiso o que expongan datos acerca de ti en páginas a la vista de otros.
  • 12) Recuerda que escribir todo en mayúsculas puede interpretarse como un grito.
    Se trata de un acuerdo, de una norma no escrita que muchas personas utilizan. Tenerla en cuenta no supone esfuerzo y ayuda a entenderse bien en cualquier circunstancia.
  • 13) Usa los recursos a tu alcance (dibujos, símbolos, emoticonos…) para expresarte mejor y evitar malentendidos.
    El estado de ánimo, las diferencias culturales o sociales, las experiencias previas… pueden dificultar la comunicación entre dos personas, más aún si ni están cara a cara. Comprender y utilizar símbolos de apoyo te ayudará a esquivar problemas por malas interpretaciones.
  • 14) Ante algo que te molesta, trata de reaccionar de manera calmada y no violenta.Nunca actúes de manera inmediata ni agresiva. A veces las cosas no son como parecen. Puede que simplemente busquen la provocación o el engaño y si se reacciona mal habrán conseguido su objetivo. Puede tratarse también de errores o acciones no intencionadas.
  • 15) Dirígete a los demás con respeto, sobre todo a la vista de terceros. 
    Si alguien comete algún error, imprudencia o te molesta, sé amable al hacérselo ver y, si es posible, hazlo en privado.
  • 16) Lee y respeta las normas de uso de la Red Social.
    No todas las redes sociales (Tuenti, Facebook, Hi5, Bebo, Orkut, Fotolog…) tienen las mismas reglas. Sin embargo, siempre son las reglas de juego de obligado cumplimiento para todos.
Fuente: www.netiquetate.com

miércoles, 29 de julio de 2015

Enfrentando emociones negativas


La crisis en el cerebro de la joven protagonista de la película Del revés se desencadena con el estrés de una mudanza. Una suma de frustraciones hace que aflore una emoción que hasta ese momento no había tenido demasiado peso: la tristeza. La espídica y positiva alegría, hasta entonces capitana de las emociones de la niña, observa con horror cómo los recuerdos vitales de esta comienzan a volverse tristes y decide resolver el problema encerrando a la tristeza en un círculo de tiza. A través de un viaje en paralelo por el mundo interior y exterior de la preadolescente, el último éxito de Pixar nos enseña que bloquear las emociones es un grave error.

“En el mundo actual es bastante común negar la tristeza”, afirma la psicoterapeuta Gestalt Lola Sánchez Lebrato, "nuestra cultura del bienestar niega todo lo que tenga que ver con el dolor”. Ella lo comprueba semanalmente con pacientes que le relatan episodios tristes de su vida con una sonrisa en la cara. A veces, incluso riéndose.
Ocurre todos los días, dentro y fuera de la consulta. ¿Quién no conoce a alguien que tras una ruptura sentimental se ha fundido la cartera en copas y ha bailado hasta las seis de la mañana, como si en vez de haber roto con su pareja estuviera celebrando que no le ha quedado ninguna asignatura para septiembre? Aunque los amigos puedan deducir por sus salidas frenéticas que esta persona es totalmente insensible a lo que ha ocurrido, muchas veces la huida hacia adelante se produce de manera inconsciente. “El bloqueo de una emoción puede ser un mecanismo automático de protección. Cuando la tristeza y otras emociones desagradables son muy intensas o nos generan sensación de descontrol, tendemos a negarlas. Lo cual, en general, tiende a amplificarlas”, explica Gonzalo Hervás, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y experto en emociones y psicología clínica.
¿Qué puede ocurrir si no dejamos fluir la tristeza?

El profesor Hervás responde que en ocasiones pueden generarse trastornos de ansiedad o de somatización, como problemas dermatológicos o del aparato digestivo. “Aunque la mayoría de las veces la consecuencia es la depresión”, afirma, “por ejemplo, cuando tras una muerte cercana la persona no es capaz de vivir el duelo con normalidad”.

A la hora de darle rostro a la tristeza, los creadores de Del revés eligieron un personaje gordo, con gafas y un jersey de cuello vuelto pasado de moda: un estereotipo de lo que nuestra sociedad consideraría impopular. “Desde pequeños aprendemos que la expresión de la tristeza no está muy bien aceptada, nos empiezan a castrar esa emoción diciéndonos: no llores, no pasa nada”, afirma la psicóloga Sánchez Lebrato, “las personas tienen la sensación de que si se muestran tristes ante los demás no les van a aceptar”.

“Los caracteres optimistas y las personas impulsivas son especialistas en negar la tristeza”, prosigue Lola. “Cuando una amiga o un familiar les comunica que le han detectado un cáncer de mama, una respuesta muy común es: “Bueno, bueno, si eso está ahora muy controlado, ¡no hay problema!””.

Pero negar la tristeza no acaba con ella, de igual modo que construir un dique no hace que se evapore el agua. La psicoterapeuta ha tratado a pacientes a quienes esa pena que no se procesó en su momento les ha brotado años después. Esas personas acaban reconociendo, por ejemplo, que cuando murió su padre no fueron capaces de llorar, o que cuando su hijo sufrió un accidente tuvieron que hacerse fuertes para asumir todo lo que se le venía encima a la familia.

Fuente: S moda, el pais

Sesiones DRA para las Peñas Recreativas

Hoy seguimos con las sesiones formativas en dispensación responsable de alcohol para aquellos peñistas que vayan a estar detrás de las barras de las peñas durante el periodo de fiestas de San Lorenzo. 
Ayer realizamos dos sesiones, hoy se realizaran otras dos y el viernes una última sesión. 
Ya queda menos para las fiestas, ya se acerca San Lorenzo!!!

domingo, 26 de julio de 2015

Abuso de las Nuevas Tecnologías en Menores

En la actual sociedad de la comunicación, el uso y extensión de las nuevas tecnologías ha abierto un abanico de posibilidades sin parangón con respecto a la aplicación de las mismas en muy diversos ámbitos y contextos (sociales, laborales, etc.). Sin ir más lejos, la investigación e intervención psicológicas han empezado a incorporar de manera significativa el uso de estas tecnologías con diferentes fines: diseño de programas de intervención frente a diversas patologías, elaboración de técnicas educativas en el ámbito escolar y familiar, mejora de las herramientas de comunicación y organización de las empresas, etc. De hecho, el número de congresos y eventos profesionales referidos a esta temática ha ido creciendo de manera exponencial por todo el mundo en los últimos tiempos.
Sin lugar a dudas, con la era de las nuevas tecnologías se han ido configurando nuevas realidades a las que, entre otras disciplinas, la Psicología debe de hacer frente de manera inexcusable. Y si bien los beneficios que nos ofrecen herramientas como Internet o la telefonía móvil no pueden ser obviados, también lo es que un mal uso de las mismas puede tener consecuencias poco deseables. Efectivamente, no todo son bondades en el uso de las nuevas tecnologías. En este sentido, hoy día es frecuente encontrar noticias en los medios de comunicación que hacen alusión al uso y abuso de las nuevas tecnologías, sobre todo, entre los más jóvenes.
Aunque el problema también se encuentra entre los adultos, éste es un fenómeno que afecta de manera mucho más marcada a los jóvenes y adolescentes. Para muchos investigadores, las razones se pueden encontrar en que los chavales están mucho más habituados al manejo de las nuevas tecnologías en su cotidianidad, suponiendo también un elemento importante de identidad e integración entre el grupo de iguales. Para no pocos psicólogos, los aparatos electrónicos como el ordenador, el teléfono, etc., se están convirtiendo entre muchos adolescentes en un fin en sí mismo y no en un medio. En este sentido, tecnoadicción, tecnófilos o generación finger, son términos que han empezado a ser de uso cotidiano en los medios escritos y televisivos. Más allá de lo acertado o no de estas categorías, parece que el mal uso y abuso de las nuevas tecnologías es una preocupación creciente en nuestra sociedad.

 

10 pasos para luchar contra el acoso sexual en la Red

El creador de la Web Pantallas Amigas, Jorge Flores Fernández, recomienda seguir un protocolo de diez pasos divididos en tres fases –prevención, afrontamiento e intervención- para luchar contra el acoso sexual en la Red, que pueden ser de gran utilidad para padres y profesores.
Prevención. Esta primera fase tiene el objetivo de evitar que el adulto adquiera fuerza para acosar al menor. Para ello, es fundamental, seguir tres pasos:
1. No proporcionar imágenes o informaciones comprometedoras a nadie, esto incluye también que no pueda accederse fácilmente a este tipo de materiales (por ejemplo, a través de las redes sociales).
2. Evitar el posible robo de este tipo de materiales, a través del establecimiento de sistemas de seguridad (claves, contraseñas) en los equipos informáticos.
3. Mantener una actitud proactiva hacia la privacidad, lo que incluye controlar el uso que otras personas de confianza realiza de la propia información.
Afrontamiento. El objetivo de esta fase es que se reaccione lo más rápidamente posible ante cualquier indicio, sospecha o intento de ciberacoso, siguiendo las siguiente reglas:
4. No ceder al chantaje, porque supondría dar más fuerza al acosador y, nunca enviar más imágenes o materiales.
5. Pedir ayuda a un adulto de confianza para que nos ayude a solucionar problemas, a manejar el malestar asociado y a tomar decisiones al respecto.
6. Evaluar la certeza de la posesión para tomar medidas al respecto.
7. Limitar la capacidad de acción del acosador, a través el cambio de claves y contraseñas, cierre de perfiles o de correos electrónicos.
Intervención. El objetivo de esta última fase es el de poner fin al episodio de acoso sexual.
8. Analizar qué hechos ilegales se han producido y cuáles pueden probarse.
9. Buscar las pruebas de dicha actividad delictiva.
10. Denunciar.
Este protocolo, como se ha comentado más arriba, es de gran utilidad tanto para las familias como para los profesores, educadores, etc. De manera que, además de que las personas que tienen un contacto habitual con los menores tengan información sobre cómo actuar en un caso de grooming, también sería necesario trabajar este tipo de materiales con los menores para que ellos mismos puedan prevenir la experiencia de este fenómeno y sepan cómo actuar ante la más mínima sospecha.
Para más información, consulta la página Web Pantallas Amigas.
 
Fuente: Pantallas Amigas